viernes, 29 de octubre de 2010

La leyenda del silencio

(lo que escribimos hoy, día lluvioso)

Muchos años atrás moría, no se sabe de qué , el Juan Valverde. Hachero, islero y jinete , todos los oficios se fusionaban en esos hombros de gigantesco tamaño, y de brazos de gran poder , como para detener un huracán enojado o un remanso embravecido.
Crugían las hojas a su paso y en los días de viento él soplaba también para ver cómo se quejaba la tierra.
Sabía beber aguardiente en el boliche del pueblo pero al volver a su rancho, un silencio casi del otro mundo lo acompañaba, ya que el nunca hablaba.
Por eso se dice que el silencio del cementerio es obra de Juan Valverde, quien mató a las palabras para no divulgar un secreto.

Edelma Raimundi