sábado, 25 de septiembre de 2010

Células Madre




Informe parcial sobre el resultado de nuevas investigaciones

     Para tener un conocimiento sucinto sobre células madre podemos copiar a wikipedia donde dice:
Una célula madre es una célula que tiene la capacidad de autorrenovarse mediante divisiones mitóticas o bien de continuar la vía de diferenciación para la que está programada y, por lo tanto, producir células de uno o más tejidos maduros, funcionales y plenamente diferenciados en función de su grado de multipotencialidad.[1] Por ende estas células tienen la capacidad de dividirse sin perder sus propiedades y pueden diferenciarse en otras células. La mayoría de tejidos de un individuo adulto poseen una población específica propia de células madre que permiten su renovación periódica o su regeneración cuando se produce algún daño tisular.
     Estas células resultan siendo las más juveniles dentro de cada especie, y citando otra vez a wikipedia podemos repetir:
Las células madre embrionarias son aquellas que forman parte de la masa celular interna de un embrión de 4-5 días de edad. Éstas son pluripotentes lo cual significa que pueden dar origen a las tres capas germinales: ectodermo, mesodermo y endodermo.
    Por lo tanto no nos equivocamos si les llamamos células nietas, por representar la parte más inmadura del tejido humano.
    A consecuencia de estas lucubraciones idiomáticas me ha quedado abierto el camino para que yo cuente en forma exclusiva para los cursantes de Informática Para Adultos  y  demás afiliados del PAMI de Argentina y de otros lectores de  países de habla hispana, les cuente repito, sobre algunos datos filtrados de un grupo de científicos que está investigando respecto de una nueva especie celular, las refiero como nuevas porque recién se las ha tenido en cuenta aunque, según parece, hace mucho que existen; estos científicos las citan como células abuelas; que vienen a ser lo mismo que las células madres pero ya maduras.
    Me dedicaré a destacar algunas similitudes y diferencias entre las células madres y las células abuelas, y algunas particularidades de ésta, que he podido recopilar de lo poco que se ha filtrado hasta mí sobre la investigación mencionada; si conviene a la descripción también citaré a las células nietas.
    Todas estas células se conservan como nadando en líquidos especiales llamados medios; en él se puede apreciar que las células madres se mueven más ágilmente que las células abuelas; también han notado que hay algunas abuelas que permanecen arrinconadas y de espalda, a esas se las designó como las células suegras. Se admite como conducta frecuente que las células madres prefieren la música violenta y a mayor volumen que las células abuelas.  Estudiadas en detalles las células suegras presentan también otras particularidades, así por ejemplo si las células madres son retiradas del medio, las células suegras le revuelven los cajones, le curiosean la correspondencia, le leen la agenda y le hacen preguntas raras a las células nietas.
    En la mitad de los casos, las células abuelas tienen adheridas unas partículas, poco importantes, que se han dado en llamar células abuelos. Estos corpúsculos ya cumplieron su función, que en ocasiones no se sabe bien cual fue; ahora sólo se presentan próximos a las células abuelas, quienes los manejan muy bien, sujetándolos con un psedopodio llamado flagelo, que le enroscan o desenroscan a su alrededor para acercarlos o alejarlos.
    Si dos células suegras se colocan en un mismo medio, se aproximan entre si y al principio charlan mucho, pero lo habitual es que terminen alejadas, en especial si hay células nietas próximas en ese mismo medio.
    Cuando una célula suegra aparece con su membrana cubierta por una túnica vistosa, su célula consuegra desaparecerá por unos días y luego reaparecerá con una túnica similar pero más larga.
    Las células abuelas liberan en el medio unas partículas pequeñas llamadas golosinas porque han aprendido que esas sustancias hacen que las células nietas dancen siempre cerca de ellas; algunas células abuelas fríen pastelitos en grasa que, por su contenido en dulce de membrillo, atraen mucho a las células nietas; pero, por las salpicaduras recibida durante esta actividad aumenta la tensión superficial a las células consuegras provocando que se rechacen entre sí. 
    A pesar de todo lo comentado, los referidos investigadores dejan entrever que todavía hay mucho que aprender, y algunos sostienen que cuando se sepa más, causará asombro publicar cómo en algunos aspectos las células abuelas superan a las células madres; cuando quise saber más sobre este punto, el jefe del grupo me dijo por lo bajo: -Queda librado a su imaginación.


                                                                                        Oscar Tioni
                                                                 alumno de Introducción a la Informática
                                                                                 para el Adulto Mayor