viernes, 18 de febrero de 2011

Bienvenidos

Estimados alumnos, lo que sigue es una revisión de los ejercicios y consejos más importantes. 
Postura frente a la PC























Ejercicios mouse 1
Estos ejercicios comienzan simplemente moviendo la mano para ejercitar la precisión en un punto haciendo desaparecer números, luego ejercita el clic izquierdo y el doble clic.






Esta ejercitación que elegí va llevando al alumno por distintos recorridos donde se le pide que haga clic en un número que se incrementa con cada ejercicio, del 1 al 31, primero se le va desplazando el número de lugar para que tenga que seguirlo, luego el numero se va “escondiendo” en diferentes menúes, ventanas, barras, de modo que ejercitan los mismos vericuetos que se le presentan al alumno cuando decide navegar por Internet o recorrer ventanas de Windows, pero por lo menos se trata de un juego, lo que lo vuelve menos exigente y por lo tanto menos estresante.

Juegos mouse
Esta es una página de juegos que pueden utilizar en Internet. Todos los juegos ejercitan algo específico de la operatoria del mouse, los de la izquierda ejercitan el clic izquierdo: la Batalla Naval, las Damas, el Memotest, el Conector, el Tres en Linea, Bloques. Los de la Derecha Arriba ejercitan el clic rápido seguido de desplazamiento rápido, los de abajo ejercitan el arrastrar y colocar: Estacionamiento, Torres de Hanoi, las Clavijas, todos los juegos ejercitan alguna función cerebral superior o alguna praxia (coordinación viso motora, memoria visual y el pensamiento estratégico). Los alumnos los han utilizado en sus hogares, con sus familiares, y han disfrutado mucho por lo que me han contado.

Ejercicios para conectar cables
Este es un juego simulador de conexión de cables, los alumnos tienen que conectar cada cable arrastrando el mouse hasta la posición correcta, en la ranura correspondiente, esto les sirve como práctica y como teoría, ya que los estimula a recordar como se llama y qué función cumple cada puerto de conexión de la computadora.


Este software “Entrenador para el Mouse”, lo bajan en sus casas y pueden tener el programa en su computadora, les va guiando por distintos niveles de ejercicios, que a su vez les aportan conocimientos teóricos acerca de las partes de un mouse, hasta llegar al nivel de los juegos, que son las prácticas. Lo coloqué especialmente para aquellos que no contaban con una conexión a Internet en sus hogares, y no podían realizar los ejercicios para mouse on line.


En este punto los alumnos pueden descargar en sus equipos un software para practicar mecanografía en sus hogares. La razón por la que elegí este software es que muchos alumnos, si bien no están familiarizados con las computadoras, sí lo están con las máquinas de escribir, en países como EEUU la alfabetización informática incluye la posibilidad de aprender “typing”: tipeo, es decir, saber cómo ubicar y mover los dedos sobre el teclado.



MECANOGRAFÍA 10 es un curso para adquirir destreza en el teclado. Está pensado para sea cómodo y agradable seguir el curso; se ha puesto especial énfasis en la facilidad de entendimiento de todas las opciones del programa, además de llevar un entorno gráfico muy agradable.

Consta del 36 niveles, cada uno de ellos divididos en 4 ó 5 bloques de ejercicios, y que hacen un total de más de 600 ejercicios.

Lo usaremos una clase y podrán consultarme sobre cómo descargar el programa en sus computadoras. Las prácticas en la casa son opcionales. Sólo para aquellos que deseen adquirir mayor destreza.

Menú Principal

Al ejecutar el curso, lo primero que verá será la siguiente ventana:

Aquí es donde realizará los ejercicios; aparecerá el texto a teclear, pudiendo ver u ocultar las ayudas cuando lo desee.

Podrá ver las estadisticas del ejercicio al mismo tiempo que lo realiza (parte derecha de la pantalla).

En cualquier momento podrá pausar el ejercicio mediante el botón de reloj (parte inferior-derecha de la pantalla).
Aquí se lleva la gestión de los usuarios que siguen el curso; Podrá añadir, eliminar, cambiar de usuario...

Desde el Visor de Lecciones podrá realizar cualquier ejercicio del curso sin necesidad de haber realizado los ejercicios previos;
para ello, siga los siguientes pasos:

1. Seleccione el nivel.
2. Seleccione el bloque.
3. Seleccione la palabra o texto para practicar.
4. Pulse el botón Realizar este ejercicio.

Lugares para hacer clic y lugares para escribir
Un consejo: Traten de realizar lo mismo en su computadora teniendo abiertos los dos programas, Word y el blog. No "consuman" el video, escuchen un pedacito y pongan pausa. Es en la pausa donde aprenden.

Algunos de ustedes tienen Word 2010 en sus notebooks nuevas, o bien les ocurre, como a Margarita, que algunos usuarios de la PC en casa cambian la configuración.

Un detalle interesante a tener en cuenta en Word 2010 es que las mismas herramientas que en Word 2003 aparecen en pantalla con forma de barra alargada, en Word 2010 las encontramos como grupos de herramientas, en rectángulos en la parte superior. Y los cuadros de diálogo, como el cuadro de Diálogo Fuente, se desplegan desde un pequeño botón con forma de flecha enmarcada (borde rojo).

Lo prometido para los que tienen Windows 7. En el video puede verse cómo usar Word 2003 y apagar el equipo desde Windows 7 (no está en el cuadernillo).

Mejor pizarrón
No sé si fue el mejor, pero sí el más prolijo. 


Este pizarrón tiene dos títulos posibles "Todo lo que se puede hacer con una selección" o "¿Por qué a veces desaparecen las cosas?"
Cuando seleccionamos una frase (haciendo un clic en la primer letra de la frase y arrastrando sin soltar el mouse hasta la última), la frase queda "pintada" de color negro. Está señalada, marcada para poder hacer algo con ella. ¿Algo como qué?




Bueno, es posible que queramos cambiarle la forma, el color, el tamaño o el estilo (negrita, cursiva, subrayado), en ese caso hemos seleccionado la frase para cambiarle el formato.
O bien puede ser que queramos eliminar la frase, en cuyo caso pulsaremos la tecla suprimir o retroceso y el texto desaparecerá.
Lo importante es que una vez terminada la acción de aplicar formato no olvidemos deseleccionar, esto es quitar la selección haciendo clic cualquier parte y verificando que no quede ninguna frase pintada de negro. Porque si escribimos cuando hay una selección pendiente, el texto seleccionado desaparecerá.
Sucederán dos cosas simultáneamente: desaparecerá el texto y será reemplazado por la nueva escritura.
A veces borramos involuntariamente, sin darnos cuenta. Tal vez estábamos mirando a la profesora o el pizarrón, o charlando con el compañero, sin querer movimos el mouse arrastrándolo por una frase al azar, quedó seleccionada pero no la vimos, y cuando volvimos a escribir se eliminó el texto seleccionado. "Se me borró todo de golpe" -dirán.
O bien puede pasar que hayan seleccionado para cambiarle, por ejemplo, el tamaño, y en lugar de escribir el tamaño dentro de la cajita (como lo explico en el video "Lugares para escribir...") lo escriban dentro del documento y reemplacen con ese número la selección.
Eso explica porqué a veces desaparecen las cosas. La selección, como siempre les digo, pone a la frase "en riesgo". Cualquier cosa puede ocurrirle mientras esté pintada de negro, volverse de otro color, cambiar el tamaño o ser eliminada. Por eso, cuando terminen de trabajar con una frase no olviden deseleccionar.

Taller Literario
Aquellos que deseen compartir sus escritos pueden entrar en el item "TALLER LITERARIO" (columna derecha), e ingresar en el link "Agregar comentarios o escritos aquí". No olviden colocar su nombre. Los escritos serán trasladados luego a la Pantalla Principal.

Cómo enviar comentarios al profesor
Lo más sencillo es usar el CHAT. La desventaja es que tienen  muy poquito espacio para escribir, tienen que escribir varios mensajes seguidos para completar una idea. El otro  modo de comunicarse conmigo es así:

Para hacer un comentario, ingresen en el link "x comentarios".
Escriban el mensaje y firmen con su nombre para que yo sepa quién es.
Luego, donde dice "Comentar como:" seleccionen "Anónimo".
Porque todavía no tienen cuenta de mail.

jueves, 17 de febrero de 2011

Chelo, bienvenida a nuestro taller


Estimados alumnos: Chelo de la Torre es una seguidora de nuestro blog que nos visita desde Madrid. Ella desea participar de nuestro Taller Literario y comparte con nosotros este artículo titulado "Una carta", extraido de su propio blog, Pasatiempo, donde también está publicando en este momento fotos y comentarios sobre su llegada a Usuahia, con descripciones muy interesantes. 

Una carta


Era el año 1970, estaba en Granada estudiando. Mi novio, como se decía entonces, estudiaba en Linares (Jaén). En aquella época no había móviles, y el teléfono se usaba sólo en contadas ocasiones. Nos veíamos en vacaciones y en algún que otro puente, porque no había demasiado dinero en las familias. Así, las cartas, día a día, alimentaban nuestra relación y las veces que el cartero pasaba de largo te decías: quizás mañana. Si el nuevo día no traía carta y el siguiente tampoco, aparecía en mí un sentimiento de tristeza, de añoranza, de soledad… que en una de esas ocasiones me hizo escribir lo siguiente:

UNA CARTA

Una carta, un papel con letras,
significa tanto para mí
cuando  es tuya,
que si me falta
es como si me faltase parte de mí.

Sí, esa parte de mí que es tuya
y ese ser tuyo que me das cada día.

Sí, todo eso significa una carta,
un sobre que viaja, recorre distancias
para acabar rasgado
pero, no le importa,
está contento,
ya cumplió la misión que tenía,
ya alegró a un corazón solitario,
ya devolvió el brillo a unos ojos.

Pero tú, tiempo, parece que te acortas,
nos haces correr,
nos traicionas.
Y acabamos diciendo  “no hay tiempo”,
y no hay carta,
y ya nadie recorre el camino,
y ya nadie recorre distancias,
y ya sólo nos queda el recuerdo,
de que un día, quizás ya olvidado,
unos labios dijeron: “TE QUIERO”.
                            
Granada, 1970

miércoles, 16 de febrero de 2011

Me caí del mundo y no sé por donde se entra


(Original de Marciano Duran publicado en el 2006)

Eduardo Galeano, periodista y escritor Uruguayo
(Para mayores de 30)



Lo que me pasa es que no consigo andar por el mundo tirando cosas y cambiándolas por el modelo siguiente sólo porque a alguien se le ocurre agregarle una función o achicarlo un poco..
No hace tanto, con mi mujer, lavábamos los pañales de los críos, los colgábamos en la cuerda junto a otra ropita, los planchábamos, los doblábamos y los preparábamos para que los volvieran a ensuciar.
Y ellos, nuestros nenes, apenas crecieron y tuvieron sus propios hijos se encargaron de tirar todo por la borda, incluyendo los pañales.
¡Se entregaron inescrupulosamente a los desechables! Si, ya lo sé. A nuestra generación siempre le costó botar. ¡Ni los desechos nos resultaron muy desechables! Y así anduvimos por las calles guardando los mocos en el pañuelo de tela del bolsillo.
¡¡¡Nooo!!! Yo no digo que eso era mejor. Lo que digo es que en algún momento me distraje, me caí del mundo y ahora no sé por dónde se entra. Lo más probable es que lo de ahora esté bien, eso no lo discuto. Lo que pasa es que no consigo cambiar el equipo de música una vez por año, el celular cada tres meses o el monitor de la computadora todas las navidades.
¡Guardo los vasos desechables!
¡Lavo los guantes de látex que eran para usar una sola vez!
¡Los cubiertos de plástico conviven con los de acero inoxidable en el cajón de los cubiertos!
Es que vengo de un tiempo en el que las cosas se compraban para toda la vida!
¡Es más! ¡Se compraban para la vida de los que venían después!
La gente heredaba relojes de pared, juegos de copas, vajillas y hasta palanganas de loza.
Y resulta que en nuestro no tan largo matrimonio, hemos tenido más cocinas que las que había en todo el barrio en mi infancia y hemos cambiado de refrigerador tres veces.
¡¡Nos están fastidiando! ! ¡¡Yo los descubrí!! ¡¡Lo hacen adrede!! Todo se rompe, se gasta, se oxida, se quiebra o se consume al poco tiempo para que tengamos que cambiarlo. Nada se repara. Lo obsoleto es de fábrica.
¿Dónde están los zapateros arreglando las media-suelas de los tenis Nike?
¿Alguien ha visto a algún colchonero escardando colchones casa por casa?
¿Quién arregla los cuchillos eléctricos? ¿El afilador o el electricista?
¿Habrá teflón para los hojalateros o asientos de aviones para los talabarteros?
Todo se tira, todo se desecha y, mientras tanto, producimos más y más y más basura.
El otro día leí que se produjo más basura en los últimos 40 años que en toda la historia de la humanidad.
El que tenga menos de 30 años no va a creer esto: ¡¡Cuando yo era niño por mi casa no pasaba el que recogía la basura!!
¡¡Lo juro!! ¡Y tengo menos de… años!
Todos los desechos eran orgánicos e iban a parar al gallinero, a los patos o a los conejos (y no estoy hablando del Siglo XVII)
No existía el plástico ni el nylon. La goma sólo la veíamos en las ruedas de los autos y las que no estaban rodando las quemábamos en la Fiesta de San Juan.
Los pocos desechos que no se comían los animales, servían de abono o se quemaban. De ‘por ahí’ vengo yo. Y no es que haya sido mejor.. Es que no es fácil para un pobre tipo al que lo educaron con el ‘guarde y guarde que alguna vez puede servir para algo’, pasarse al ‘compre y bote que ya se viene el modelo nuevo’. Hay que cambiar el auto cada 3 años como máximo, porque si no, eres un arruinado. Así el coche que tenés esté en buen estado. Y hay que vivir endeudado eternamente para pagar el nuevo!!!!  Pero por Dios.
Mi cabeza no resiste tanto.
Ahora mis parientes y los hijos de mis amigos no sólo cambian de celular una vez por semana, sino que, además, cambian el número, la dirección electrónica y hasta la dirección real.
Y a mí me prepararon para vivir con el mismo número, la misma mujer, la misma casa y el mismo nombre (y vaya si era un nombre como para cambiarlo) Me educaron para guardar todo. ¡¡¡Toooodo!!! Lo que servía y lo que no. Porque algún día las cosas podían volver a servir. Le dábamos crédito a todo.
Si, ya lo sé, tuvimos un gran problema: nunca nos explicaron qué cosas nos podían servir y qué cosas no. Y en el afán de guardar (porque éramos de hacer caso) guardamos hasta el ombligo de nuestro primer hijo, el diente del segundo, las carpetas del jardín de infantes y no sé cómo no guardamos la primera caquita. ¿Cómo quieren que entienda a esa gente que se desprende de su celular a los pocos meses de comprarlo?
¿Será que cuando las cosas se consiguen fácilmente, no se valoran y se vuelven desechables con la misma facilidad con la que se consiguieron?
En casa teníamos un mueble con cuatro cajones. El primer cajón era para los manteles y los repasadores, el segundo para los cubiertos y el tercero y el cuarto para todo lo que no fuera mantel ni cubierto. Y guardábamos.. . ¡¡Cómo guardábamos!! ¡¡Tooooodo lo guardábamos!! ¡¡Guardábamos las tapas de los refrescos!! ¡¿Cómo para qué?! Hacíamos limpia-calzados para poner delante de la puerta para quitarnos el barro. Dobladas y enganchadas a una piola se convertían en cortinas para los bares. Al terminar las clases le sacábamos el corcho, las martillábamos y las clavábamos en una tablita para hacer los instrumentos para la fiesta de fin de año de la escuela.
¡Tooodo guardábamos!
Cuando el mundo se exprimía el cerebro para inventar encendedores que se tiraban al terminar su ciclo, inventábamos la recarga de los encendedores descartables. Y las Gillette -hasta partidas a la mitad- se convertían en sacapuntas por todo el ciclo escolar. Y nuestros cajones guardaban las llavecitas de las latas de sardinas o del corned-beef, por las dudas que alguna lata viniera sin su llave. ¡Y las pilas! Las pilas de las primeras Spica pasaban del congelador al techo de la casa. Porque no sabíamos bien si había que darles calor o frío para que vivieran un poco más. No nos resignábamos a que se terminara su vida útil, no podíamos creer que algo viviera menos que un jazmín.
Las cosas no eran desechables. Eran guardables. ¡¡¡Los diarios!!! Servían para todo: para hacer plantillas para las botas de goma, para pone r en el piso los días de lluvia y por sobre todas las cosas para envolver. ¡¡¡Las veces que nos enterábamos de algún resultado leyendo el diario pegado al trozo de carne!!!
Y guardábamos el papel plateado de los chocolates y de los cigarros para hacer guías de pinitos de navidad y las páginas del almanaque para hacer cuadros y los goteros de las medicinas por si algún medicamento no traía el cuentagotas y los fósforos usados porque podíamos prender una hornalla de la Volcán desde la otra que estaba prendida y las cajas de zapatos que se convirtieron en los primeros álbumes de fotos y los mazos de naipes se reutilizaban aunque faltara alguna, con la inscripción a mano en una sota de espada que decía ‘éste es un 4 de bastos’.
Los cajones guardaban pedazos izquierdos de pinzas de ropa y el ganchito de metal. Al tiempo albergaban sólo pedazos derechos que esperaban a su otra mitad para convertirse otra vez en una pinza completa.
Yo sé lo que nos pasaba: nos costaba mucho declarar la muerte de nuestros objetos. Así como hoy las nuevas generaciones deciden ‘matarlos’ apenas aparentan dejar de servir, aquellos tiempos eran de no declarar muerto a nada: ¡¡¡ni a Walt Disney!!!
Y cuando nos vendieron helados en copitas cuya tapa se convertía en base y nos dijeron: ‘Cómase el helado y después tire la copita’, nosotros dijimos que sí, pero, ¡¡¡minga que la íbamos a tirar!!! Las pusimos a vivir en el estante de los vasos y de las copas. Las latas de arvejas y de duraznos se volvieron macetas y hasta teléfonos. Las primeras botellas de plástico se transformaron en adornos de dudosa belleza. Las hueveras se convirtieron en depósitos de acuarelas, las tapas de botellones en ceniceros, las primeras latas de cerveza en portalápices y los corchos esperaron encontrarse con una botella.
Y me muerdo para no hacer un paralelo entre los valores que se desechan y los que preservábamos. ¡¡¡Ah!!! ¡¡¡No lo voy a hacer!!!  Me muero por decir que hoy no sólo los electrodomésticos son desechables; que también el matrimonio y hasta la amistad son descartables.
Pero no cometeré la imprudencia de comparar objetos con personas. Me muerdo para no hablar de la identidad que se va perdiendo, de la memoria colectiva que se va tirando, del pasado efímero. No lo voy a hacer. No voy a mezclar los temas, no voy a decir que a lo perenne lo han vuelto caduco y a lo caduco lo hicieron perenne. No voy a decir que a los ancianos se les declara la muerte apenas empiezan a fallar en sus funciones, que los cónyuges se cambian por modelos más nuevos, que a las personas que les falta alguna función se les discrimina o que valoran más a los lindos, con brillo,pegatina en el cabello y glamour.
Esto sólo es una crónica que habla de pañales y de celulares.
De lo contrario, si mezcláramos las cosas, tendría que plantearme seriamente entregar a la ‘bruja’ como parte de pago de una señora con menos kilómetros y alguna función nueva. Pero yo soy lento para transitar este mundo de la reposición y corro el riesgo de que la ‘bruja’ me gane de mano y sea yo el entregado.

Eduardo Galeano

martes, 15 de febrero de 2011

Cuento con moraleja. Para mi nieto Juan

     Por Oscar Tioni
 
Un abuelo paseaba por el campo llevando de la mano a su nieto de seis años; cruzaron un prado, atravesaron una arboleda y llegaron a un arroyo de aguas cristalinas, que formaba una cascada más alta que un brazo levantado. Se detuvieron ambos por un buen rato a contemplar encantados aquella caída.
    Por haber caminado bastante y tentado el niño por el agua que se precipitaba frente a ellos, dijo al abuelo que tenía sed, entonces el anciano, procurando no mojarse, lo acercó a los chorros y eligiendo uno moderado, formó un cuenco con las manitos del nieto y le enseñó a tomar agua cargándolas con el chorro y llevándolas a la boca.
     Después de beber el niño le preguntó por qué no había elegido ese hilo tenue como un goteo para no salpicarse, o aquel grueso chorro que llenaría tan pronto sus manos, entonces el abuelo, sentándose a la sombra mientras seguía contemplando la escena le dijo:
    - Juan, siempre que en la vida debas juntar agua con tus manos, sé inteligente y calcula la medida justa que puedas contener, porque si eliges conformarte donde cae un hilo apenas, no alcanzarás a calmar tu sed, y si la cascada donde las cargas es demasiado abundante, vencerá a tus manos y se te escurrirá entre los dedos no dejándote nada de beber.    
    
                                         Tu abuelo Oscar
                                           Noviembre de 2010

martes, 8 de febrero de 2011

Convocatoria. Para los compañeros de Informática para Adultos

    Estimados amigos (les escribo sólo a los que conseguí su e-mail), según lo convenido, el día martes 1º de marzo empezaríamos las clases de computación, pero el martes siguiente es posible que no tengamos práctica por ser feriado de “Carnaval”.
     Eso del feriado no puede hacer que despreciemos un valioso día de nuestras vidas.
Inspirado en esto, paso a proponerles que busquemos una manera de capitalizar el feriado.
   Entonces se me ocurre sugerirles que organicemos una comparsa, que podría llamarse: “La muchachada de la compu”. Por razones de tiempo y presupuesto el disfraz tendrá que ser simple y modesto. ¿Qué les parece?: con un collar que a manera de medalla tenga un Mouse, y una mochilita en la espalda con el teclado hacia atrás, así los jóvenes del corzo digitan oraciones sobre nuestro lomo. Al ritmo lo podemos llevar con campanillas o cencerros, y si no los tuviéramos, se los puede remplazar con algún tarro de NIDO con piedritas dentro.
    No voy a anotar todos los detalles para que ustedes puedan aportar alguno.
    El nombre del PAMI no debe aparecer para nada, porque la gente podría pensar que somos unos viejos.
    Los abraza Oscar Tioni.                                                                      
5 de febrero de 2011